Viernes, 28 Octubre 2016 09:12

Que el ICE construya, pero compitiendo en igualdad de condiciones

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Que el Instituto Costarricense de Electricidad construya obra pública no es un problema, el inconveniente es que lo haga siendo escogida a dedo por otras entidades estatales, sin que medie una licitación o un proceso que determine que es la mejor opción por precio, idoneidad y eficiencia.

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La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado, UCCAEP, considera que si un grupo de diputados aprueba que el ICE pueda construir obra pública, que lo haga, pero compitiendo a través de licitaciones en igualdad de condiciones con las empresas privadas, en un proceso transparente que promueva el ahorro en las compras estatales.

Y que lo haga también brindando cuentas claras a los costarricenses sobre sus estados financieros, un aspecto señalado por la Contraloría General de la República, que meses atrás no pudo concluir una auditoría que hacía a las finanzas del ICE, debido a que esa entidad declaró como ‘secretos’ los datos.

En medio de una situación complicada en las finanzas públicas, el Estado costarricense debe velar para que los recursos que aportamos todos nosotros los ciudadanos se inviertan de la mejor manera, buscando a las mejores empresas, esas que ofrezcan el mejor precio y que sean idóneas para encargarles la construcción de las carreteras, los puentes, las escuelas y los hospitales que necesita el país.

En los últimos días denunciamos que el Estado está incurriendo en prácticas monopólicas usando portillos legales para privilegiar la contratación de las propias entidades públicas sin que medien licitaciones, es decir, los costarricenses no sabemos si esas contrataciones son las más adecuadas, las del costo más bajo o las que traerán mejores resultados en el menor tiempo.

En el caso del ICE, podría significar que el Estado contrate a dedo la construcción de obra pública, que se trata de inversiones millonarias en las que se irrespetarían los procesos de licitación.

Una preocupación adicional, y no menos importante, es que en caso de que el ICE Constructor tenga pérdidas, ¿quién las asumirá? ¿Seremos los consumidores de energía vía aumentos en las ya de por sí altas tarifas eléctricas?

En Costa Rica hoy no existen inconvenientes con la cantidad o la calidad de empresas que construyen. Lo que sí hay son problemas de gestión, de procesos y trámites que atrasan los proyectos, que no se corrigen con incluir un actor más en el escenario.

A Costa Rica no le conviene volver a un ‘Estado Empresario’ como en los años 70’s, que tuvo resultados terribles y contribuyó a aumentar la pobreza en el país.